USOS DEL AMONIACO


Para limpiar las pinturas al oleo o las que frecuentemente se les adhiere el polvo, lo mejor es poner una cucharada de amoniaco en un litro de agua caliente con esta solución se moja un trapo suave, se exprime un poco y se frota con el la pintura.

Los objetos de vidrio, bañados con agua amoniacada y secándolos con papel periódico quedan traslucidos y brillantes.

Las alhajas de oro que estén opacas se limpian con agua jabonosa a la que se le agrega un poco de amoniaco.

Los objetos de plata quedan muy brillosos limpiándolos con agua amoniacada.

El amoniaco es un poderoso disolvente de las manchas de grasa aun en telas de calidad, del satén y el raso. Se deja caer sobre la parte afectada una cucharadita de amoniaco y cuando el liquido se haya evaporado, lo que ocurre casi de inmediato, se pone sobre el reverso del tejido un trozo de papel secante pasando por encima la plancha caliente interponiendo un trapo d. de esta manera la mancha es absorbida sin deteriorar la tela.


0 DEJA TU COMENTARIO:

Publicar un comentario en la entrada

DINOS DE QUE TEMA QUIERES QUE HABLEMOS O DEJA TU COMENTARIO

Entrada más reciente Entrada antigua Página principal

VISITAS

En los consejos de la abuela encontraras recomendaciones que daban antiguamente las ancianas o bien tecnologías caseras que se utilizaban con frecuencia y que ahora con tanta tecnología se han olvidado. Tanto recetas de cocina, como tratamientos faciales, remedios caseros para algún padecimiento o alguna tecnología casera. Algunos de los remedios aquí escritos son tomadas de un cuadernillo de notas que encontró mi cuñada cuñada en el cual su abuela recopiló muchas recetas, Otros de las cosas que encontraras aqui son de conocimiento popular y van pasando de boca en boca. Algunas otras serán tomadas de algunos libros y experiencias personales.

Followers


Recent Comments